The Hematist

Artes Marciales Históricas Europeas (parte II/?)

por | Nov 18, 2025 | Artes Marciales Históricas Europeas | 0 Comentarios

Introducción

Como vimos en la Parte I, la Esgrima Histórica tiene un peso enorme dentro de las HEMA. En este capítulo descubriremos de dónde viene y cómo ha llegado hasta nuestros días.

¿De dónde surge la Esgrima?

Mucho antes del Homo Sapiens, cuando aún vivíamos en cuevas, el ser humano ya recurría a la violencia: para resolver disputas, cazar, conquistar territorios o defenderse de ataques.

Esto llevó inevitablemente a la necesidad de aprender a defenderse. Pero espera… ¿defenderse? ¿No atacar?

Piénsalo: en una época sin hospitales ni medicina moderna, la herida más insignificante podía convertirse en un problema mortal. Sí, eliminar una amenaza es importante, pero salir indemne lo es más.

Curiosidad: La propia palabra «esgrima» probablemente viene de skermjan, una palabra franca (de las tribus establecidas en la actual Francia) que significa «proteger«. Con el tiempo evolucionó a escremir en provenzal.

Las armas

Cuando los homínidos comenzaron a usar objetos del entorno, algunos se convirtieron en armas de batalla, incluso sin estar diseñados para ello.

Cualquier herramienta, por básica que fuera, servía para el combate:

Lanza – Un palo afilado. Te permite atacar desde lejos e incluso arrojarlo. Simple y efectivo.

Hachas – Diseñadas para cortar leña, pero útiles para muchas otras cosas.

Cuchillos – Desde piedras hasta huesos afilados. Especializados en cortar materiales blandos.

Objetos arrojadizos – Cualquier objeto contundente sirve si lo lanzas con suficiente fuerza.

Flechas – La evolución de los objetos arrojadizos, diseñadas para cazar cualquier animal.

Herramientas agrícolas – Guadañas, hoces, mazas… según la época.

Agricultores con hoces

Fuente: Arteguias

Gracias a fuentes tan fiables como World of Warcraft o Minecraft —aunque probablemente se deba más al trabajo de paleontólogos y arqueólogos— sabemos que estas herramientas evolucionaron con el tiempo. Su uso y construcción siempre estuvo ligado a dos factores clave.

Evolución de los materiales

Bronce

El bronce (aleación de cobre y estaño) marcó el inicio de la era metalúrgica. Permitió crear herramientas más duraderas y versátiles que las de piedra, además de poder moldearlas con mayor precisión.

A las armas fabricadas a partir de este material se las considera «armas blandas» debido a su capacidad para ser moldeadas – es decir, se vertía el bronce fundido en un molde.

Hierro

El hierro forjado a mano dio lugar a armas más resistentes que las de bronce. Aunque inicialmente no era superior debido a los desafíos en las técnicas de forja, con el tiempo se convirtió en el material preferido.

Las espadas de hierro, más duras y menos propensas a romperse, se convirtieron en símbolo de poder y estatus. La dificultad para obtener estaño aceleró la adopción del hierro, que requería menos materias primas exóticas.

Acero

El acero (aleación de hierro y carbono) representó la culminación tecnológica. Combinaba dureza y flexibilidad, ideal para armas. Su producción requería control preciso del templado, lo que lo hacía aún más exclusivo y valioso.

Fabricación de protecciones

A medida que mejoraban las armas, mejoraban las protecciones. Y viceversa. Este juego del gato y el ratón tecnológico ha marcado la historia de la guerra desde sus inicios. Si por un lado, los herreros desarrollaban armas más letales, por otro, tenían que inventar formas de no morir antes de tiempo.

¿Y las espadas?

La espada es un caso especial: todo su cuerpo es de metal. Requiere enormes cantidades de recursos (material y tiempo), por lo que no todo el mundo tenía acceso a ellas.

Pero lo que realmente la hace especial es que es un arma diseñada exclusivamente para el combate. No tiene otra utilidad, salvo como pisapapeles (o pisavitelas).

Espada ropera del siglo XV

Fuente: Arabako Arma Museoa

Solo la gente con muchos recursos podía permitirse un arma así. Pero eso no significa que solo ellos las usaran. Podías tener una espada si eras:

Guerrero – Personas cuyo oficio era la guerra: soldados, mercenarios, aventureros, caballeros… Aunque no tenía por qué ser su arma principal.

Heredero – Si eras hijo de un guerrero o alguien con relevancia, probablemente heredaras sus armas.

Saqueador afortunado – Al participar en escaramuzas, razzias o batallas, si salías vivo (preferiblemente del bando ganador), podrías encontrar armas de propietarios que ya no las necesitan.

Comprador – Si tenías dinero, podías comprar una espada directamente.

Y todo esto… ¿Qué tiene que ver con la esgrima?

Gracias por llegar hasta aquí. ¡Te prometo que ya llegamos a la esgrima!

A partir de hallazgos arqueológicos de armas, salvo mediante arqueología experimental (forjar un arma similar y probarla), no podemos saber cómo se usaban técnicamente.

Aquí es donde entra la parte histórica de la esgrima histórica: la documentación de la época.

Como establecimos antes, las espadas eran un lujo. Pero también lo era escribir o encargar un libro (o su equivalente según la época). Y ni hablemos de un libro con ilustraciones, especialmente antes de la imprenta.

Si escribías o encargabas un libro, tenía que valer mucho la pena: meses de trabajo y materiales caros o incluso escasos.

Por lo tanto, si quieres un libro sobre un tema muy específico que te apasiona… ¿sería sobre algo tan mundano como usar un hacha y un escudo? Tienes una espada, ¡que se note! *

No me malinterpretes: no solo ha llegado información sobre cómo blandir espadas, pero de lo poco que ha sobrevivido al paso de los siglos, es lo más habitual.

Al fin, la esgrima histórica

Para simplificar mucho, podemos decir que la esgrima histórica es el estudio de los documentos sobre combate, con armas o sin ellas, que han llegado hasta nuestros días, y su puesta en práctica con réplicas modernas del armamento al que hacen referencia – de haberlo.

No entra en la definición, pero nos parece tanto o más importante hacerlo con seguridad. Con protecciones modernas y diseñadas para ello.

En el siguiente capítulo hablaremos sobre estos documentos (o tratados): su contexto histórico, su hallazgo y curiosidades,

Página del manuscrito MS I.33

Fuente: Wiktenauer

¡Gracias por tu tiempo, y nos leemos pronto!

* Por supuesto, es una broma. Hay motivos serios de por qué se escribieron, aunque la vanidad es seguramente bastante común.